El informe “The Global Future of Cyber Survey” revela cómo aparentes contradicciones en materia de confianza, ejecución, ecosistema tecnológico, impacto de incidentes y modelos de inversión están configurando la agenda de los líderes en ciberseguridad
Deloitte ha analizado las principales tendencias que marcarán el futuro de la ciberseguridad en su informe “The Global Future of Cyber Survey”, elaborado a partir de la visión de más de 1.000 líderes empresariales y tecnológicos a nivel global. El estudio identifica cinco grandes paradojas que permiten entender mejor los retos reales a los que se enfrentan las organizaciones en un entorno de riesgo creciente y transformación acelerada.
En primer lugar, el informe señala una brecha entre confianza y preparación. Aunque el 85% de los directivos se muestra seguro en su estrategia de ciberseguridad, su nivel de preparación efectiva es, de media, 15 puntos porcentuales inferior. Esta diferencia refleja que el avance en estrategia y apoyo ejecutivo no siempre se ha trasladado a la ejecución.
La segunda paradoja refuerza la idea de que la ciberseguridad es una prioridad a nivel de comité ejecutivo -con una fuerte alineación entre el CISO y la alta dirección-, pero su impacto sigue siendo limitado en la operativa diaria y en funciones clave del negocio. El reto para las organizaciones pasa por extender su influencia desde la definición estratégica hasta la ejecución transversal.
En el ámbito tecnológico, Deloitte identifica una tercera tensión: las compañías buscan simplificar su ecosistema de proveedores, pero continúan ampliándolo para hacer frente a nuevas capacidades, especialmente ligadas a la inteligencia artificial. Así, un 74% ha incrementado sus partners de ciberseguridad en el último año y hasta un 85% prevé seguir haciéndolo. Este escenario incrementa la complejidad y acelera la transición hacia modelos basados en plataformas integradas.
La cuarta paradoja pone de relieve un cambio en la gestión del riesgo. Aunque las brechas siguen siendo frecuentes -el 78% de las organizaciones ha reportado al menos un incidente-, su impacto en el negocio se está reduciendo gracias a una mayor madurez en capacidades de detección, respuesta y resiliencia. Esto apunta a un modelo donde la clave no es evitar todos los incidentes, sino gestionarlos eficazmente.
Por último, el informe destaca la tensión entre estabilidad presupuestaria y volatilidad del entorno. A pesar de que las amenazas evolucionan rápidamente, impulsadas en gran medida por la IA, los presupuestos muestran estabilidad estructural.
Deloitte concluye que estas paradojas reflejan un punto de inflexión en la evolución de la ciberseguridad. Las organizaciones que logren cerrar la brecha entre estrategia y ejecución, simplificar su complejidad tecnológica y adoptar modelos más flexibles estarán mejor posicionadas para reforzar su resiliencia y convertir la ciberseguridad en una ventaja competitiva.
Más información: 5 paradoxes shaping the future of cyber | Deloitte Global
Fuente: Deloitte
