Carlos Navarro, socio de Technology & Transformation para Capital Markets de Deloitte, analiza en el IX Foro ‘Activos Digitales’, organizado por El Confidencial, cómo la convergencia de inteligencia artificial, tokenización y las nuevas infraestructuras está transformando el sistema financiero.
La transformación del sistema financiero ha entrado en una nueva fase en la que la digitalización deja paso a un modelo más programable, interoperable y automatizado. Esta fue una de las principales reflexiones compartidas por Carlos Navarro, socio de Technology & Transformation para Capital Markets de Deloitte, durante su participación en la IX edición del Foro ‘Activos Digitales’ de El Confidencial, que reunió en Madrid a representantes del sector financiero, tecnológico y regulatorio.
Durante el encuentro, Navarro destacó que el sistema financiero no está simplemente avanzando en su proceso de digitalización, sino evolucionando hacia una nueva arquitectura en la que el dinero y los activos pueden ser programables. En este contexto, la convergencia entre inteligencia artificial y tokenización se perfila como uno de los principales motores de transformación del sector.
Desde la perspectiva de Deloitte, esta evolución supone pasar de una etapa centrada en la experimentación con nuevas tecnologías a otra orientada a su industrialización, conexión y escalabilidad. La tokenización permite avanzar hacia nuevas formas de representación y ejecución de los activos, mientras que la inteligencia artificial aporta capacidades avanzadas de análisis, automatización y toma de decisiones.
Como explicó Navarro, “la IA aporta inteligencia al sistema financiero y la tokenización, ejecución”, una combinación que puede contribuir a transformar de manera significativa los modelos operativos y la forma en que se desarrollan determinadas transacciones financieras.
El debate del IX Foro ‘Activos Digitales’ puso de manifiesto, en definitiva, que la próxima etapa de transformación financiera no estará protagonizada por una única tecnología. La convergencia entre inteligencia artificial, tokenización, infraestructuras digitales e interoperabilidad está sentando las bases de una nueva arquitectura financiera en la que el reto será pasar de la innovación a la adopción a gran escala.
Fuente: Deloitte
