El encuentro organizado, por El Confidencial, reunió a expertos de distintos sectores para analizar cómo la IA está transformando la ciberseguridad y la necesidad de reforzar la regulación, la gobernanza y la resiliencia de las organizaciones.
La inteligencia artificial está transformando el escenario de la ciberseguridad y obliga a las organizaciones a acelerar su capacidad de adaptación para anticiparse a unos riesgos cada vez más complejos. Esta fue una de las principales conclusiones del encuentro ‘La ciberseguridad en la era de la IA: claves para la estrategia de las empresas’, organizado por El Confidencial en el marco del Observatorio Tecnológico de la Transformación de las Empresas, y celebrado en el Sports Innovation Hub, de Deloitte.
El encuentro contó con la participación de Rubén Frieiro, socio responsable de Ciberseguridad de Deloitte, junto a representantes de empresas como Moeve, Banco Sabadell o Oracle, entre otras, que analizaron desde diferentes perspectivas el impacto de la IA sobre la seguridad de las organizaciones y los retos que plantea su adopción en sectores críticos.
Durante el debate, Frieiro destacó que la IA está redefiniendo las dependencias y los riesgos de las organizaciones, lo que hace necesario abordar de manera integrada cuestiones como la soberanía tecnológica, la regulación y la resiliencia. En este contexto, señaló que la ciberseguridad debe contribuir a preservar la confianza, garantizar la continuidad del negocio y permitir que las compañías puedan innovar con seguridad.
Otro de los aspectos destacados durante el coloquio fue la necesidad de anticiparse al riesgo. La creciente capacidad de la IA permite tanto acelerar determinadas capacidades defensivas como aumentar la sofisticación y velocidad de las amenazas. Por ello, las organizaciones deben avanzar en su capacidad para identificar, medir y priorizar los riesgos, extendiendo además la protección a toda la cadena de valor y a los proveedores y terceros con los que trabajan.
El encuentro puso de manifiesto, en definitiva, que la evolución de la IA requiere combinar innovación, seguridad y capacidad de adaptación. A medida que estas tecnologías ganan presencia en procesos críticos y aumentan sus capacidades, las organizaciones deberán reforzar sus mecanismos de gobierno, control y resiliencia para poder aprovechar su potencial manteniendo la confianza y la seguridad como elementos centrales de su transformación.
Fuente: Deloitte
