El ECC es uno de los principales centros de ciberseguridad de Europa, desde el que más de 1.700 profesionales prestan servicio a más de 220 clientes a nivel global bajo un modelo de operación 24×7.
La creciente sofisticación de los ciberataques, la expansión de la inteligencia artificial y la hiperconectividad de las organizaciones están redefiniendo el papel de la ciberseguridad en las empresas. En este contexto, el Deloitte EMEA Cybersphere Center (ECC) se ha consolidado como uno de los grandes hubs internacionales de ciberseguridad, desde el que más de 1.700 profesionales prestan servicio a más de 220 clientes de sectores como banca, energía, sanidad o Administración Pública en Europa, Estados Unidos, Japón y Australia.
El centro opera bajo un modelo 24×7 que integra capacidades avanzadas de prevención, detección, respuesta y recuperación ante incidentes, combinando monitorización continua, ciberinteligencia, gestión de identidades, análisis forense, protección de infraestructuras críticas y simulaciones avanzadas mediante war rooms y gemelos digitales. Todo ello, apoyado en el uso de inteligencia artificial, análisis en tiempo real y modelos de defensa en capas capaces de anticipar amenazas antes de que lleguen a materializarse.
Además de actuar como un Security Operations Center (SOC) global, el ECC funciona como un espacio de cocreación e innovación con clientes, donde se diseñan y validan arquitecturas de seguridad, casos de uso y soluciones vinculadas a tecnologías emergentes como IoT, OT y entornos cloud. Este enfoque conecta capacidades tecnológicas, conocimiento sectorial y resiliencia empresarial, en un entorno donde la seguridad se ha convertido en un elemento crítico para garantizar la continuidad operativa y la confianza.
En este contexto, Xavi Gracia, socio responsable de Ciberseguridad de Deloitte, destaca que “la ciberseguridad atraviesa un punto de inflexión” y que ha dejado de ser una función de protección para convertirse en “un pilar estructural del negocio y una prioridad del Consejo de Administración”. Asimismo, pone en valor la necesidad de combinar innovación, ciberinteligencia y capacidades avanzadas de detección y respuesta para anticipar amenazas y operar con resiliencia en escenarios de alta disrupción.
Por su parte, Carmen Sánchez Tenorio, socia responsable de Technology & Transformation de Deloitte, subraya la importancia de integrar la ciberseguridad con el resto de capacidades tecnológicas y de transformación para abordar los desafíos de forma end-to-end, conectando tecnología, negocio y conocimiento sectorial con impacto directo en la competitividad y continuidad de las organizaciones.
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Fuente: Deloitte
