Informe de EY y enClave de Personas: “Impulsando la adopción de la IA desde Recursos Humanos”
- El 88% de los empleados ya han incorporado la IA a su trabajo diario, casi el doble que sus jefes, que alcanzan el 46%
- Las empresas siguen considerando el valor de la IA en la productividad individual; ahora deben dar el salto a la transformación organizativa
- La IA abre una nueva etapa de colaboración entre personas y agentes inteligentes que obligará a redefinir roles, procesos y modelos de trabajo
- Recursos Humanos emerge como actor clave para liderar la transformación cultural y organizativa que exige la IA
¿Quién no utiliza ya, en mayor o menor medida, las herramientas que nos brinda la inteligencia artificial en el entorno laboral? ¿Lo usan más los jefes o los empleados? Y, sobre todo, ¿dónde se libra ahora la carrera en la generación de valor con el uso de la IA? Lo que parece claro es que la inteligencia artificial ha dejado de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse cada vez más en un desafío de transformación empresarial.
Además, a medida que las herramientas se democratizan y se vuelven más accesibles, la competición ya no se libra en el campo de contar con la mejor tecnología, sino en el de la capacidad para integrarla en el trabajo diario, en la toma de decisiones y en la colaboración entre personas y sistemas inteligentes.
Estas son algunas conclusiones generales del estudio elaborado por EY y el think tank enClave de Personas: “Impulsando la adopción de la IA desde Recursos Humanos”. La investigación, hecha a partir de entrevistas a responsables de personal de algunas de las organizaciones más relevantes de nuestro país, analiza cómo las empresas están impulsando la adopción de la inteligencia artificial desde la perspectiva de la gestión del cambio, el liderazgo y la cultura corporativa.
El estudio pone de manifiesto que esta transformación ya está en marcha. El 88% de los empleados utiliza inteligencia artificial en su trabajo y obtiene un ahorro medio de ocho horas semanales. Sin embargo, solo un 5% de los usuarios ha alcanzado un nivel avanzado de integración de estas herramientas, combinando asistentes, agentes y soluciones corporativas, algo que -de utilizarse- permite duplicar prácticamente ese ahorro hasta las 14 horas semanales.
Si nos fijamos en los líderes de las empresas, el 46% ya utiliza herramientas de IA generativa a diario y otro 35% lo hace semanalmente. Sin embargo, el informe advierte de que la generalización del uso no equivale necesariamente a una adopción profunda de esta tecnología. Se dan aún diferencias muy significativas entre funciones, sectores, niveles jerárquicos y organizaciones, lo que explica que muchas compañías se encuentren todavía en fases muy distintas de madurez.
La investigación identifica otra cuestión relevante: la mayor parte del valor generado por la IA sigue capturándose en forma de productividad individual. Aunque las organizaciones ya observan mejoras de eficiencia y ahorro de tiempo, aún son pocas las que han emprendido una transformación más profunda de sus procesos, sus modelos de trabajo o sus formas de colaboración. Y el gran reto ahora consiste en convertir las mejoras individuales en ventajas organizativas sostenibles y escalables.
En este contexto, el aprendizaje emerge como el principal factor diferencial. Según el estudio, el desarrollo de competencias en IA explica hasta el 49% del tiempo ahorrado por los usuarios, por encima incluso de la herramienta utilizada. Sin embargo, únicamente el 12% de los empleados recibe actualmente más de 80 horas anuales de formación en IA, el umbral a partir del cual los beneficios de productividad se multiplican significativamente.
«La IA está impulsando una transformación comparable a las grandes revoluciones tecnológicas de las últimas décadas. Pero el verdadero factor diferencial no será la tecnología o contar con las mejores herramientas, sino la capacidad de las organizaciones para reinventar la forma en que trabajan y la integran en su día a día; transformar procesos o desarrollar nuevas formas de colaboración entre personas y sistemas inteligentes. Las que consigan integrar la IA en su cultura y en sus decisiones estarán mejor preparadas para generar crecimiento sostenible y nuevas oportunidades para las personas«, afirma Pedro Egea, socio de People Consulting de EY.
Recursos Humanos, en el centro de la transformación
Uno de los principales mensajes del informe es que la adopción de la inteligencia artificial se ha convertido en una cuestión estratégica para los departamentos de Recursos Humanos. E identifica cuatro pilares que explican el éxito de las organizaciones más avanzadas: una narrativa estratégica clara, un liderazgo capaz de impulsar el cambio cultural, el desarrollo continuo de nuevas capacidades y modelos de gobernanza sólidos que permitan escalar la IA de forma responsable, donde las personas deben ser su eje vertebrador.
En este sentido, Juan Carlos Rondeau, director general adjunto del área Corporativa de Personas y Organización de Mapfre y responsable de liderar este informe por parte de enClave de Personas está convencido de que “la IA no viene a sustituir personas, sino a transformar la forma en la que trabajamos. La entendemos como una palanca de innovación y productividad, gestionada con inteligencia humana al frente, para que nuestros profesionales desarrollen su talento, trabajen mejor y, apoyándose en la tecnología, aporten más valor a los clientes cuidando de lo que realmente importa”.
Otro aspecto analizado en el informe es que la adopción de la IA se produce a diferentes velocidades dentro de una misma compañía. Mientras algunas áreas se encuentran todavía en fase de experimentación, otras ya están abordando cambios estructurales en procesos, funciones y modelos operativos. Esta realidad exige nuevas herramientas de diagnóstico y planificación para gestionar la transformación de manera coherente, según se refleja en el informe.
«Estamos entrando en una nueva etapa en la que la colaboración entre personas y agentes inteligentes será una realidad cotidiana. Esto obligará a replantear competencias, responsabilidades, modelos de liderazgo e incluso la planificación de la fuerza laboral. Las organizaciones que se anticipen y diseñen desde hoy esta convivencia entre talento humano y capacidades digitales construirán una ventaja competitiva difícil de replicar», señala María Manso, socia de People Analytics de EY.
La IA agéntica abre una nueva fase
El informe presta especial atención a la irrupción de la IA agéntica, capaz de ejecutar tareas y coordinar acciones con niveles crecientes de autonomía. Según se recoge en el estudio, para 2028 el 33% de las aplicaciones empresariales incorporará agentes de IA y el 15% de las decisiones de trabajo serán tomadas de forma autónoma. Al mismo tiempo, el 90% de las compañías considera que esta tecnología puede convertirse en una fuente relevante de ventaja competitiva.
“Este avance obligará a las organizaciones a resolver nuevas cuestiones relacionadas con la supervisión humana, la responsabilidad de las decisiones automatizadas y la definición de modelos de trabajo híbridos en los que personas y agentes colaboren de manera eficiente. Por lo tanto, el reto ya no es únicamente tecnológico, sino fundamentalmente organizativo y cultural”, recalca Pedro Egea.
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La opinión de las empresas participantes
Acciona: Federico García Guillén, director de Tecnología, Innovación e Inteligencia Artificial
“La adopción de la IA es en gran medida un reto de Recursos Humanos. Buena parte del diferencial está en la capacidad para rediseñar el trabajo, desarrollar capacidades y gobernar una colaboración sostenible entre personas y sistemas inteligentes”.
Mapfre: Juan Carlos Rondeau, director general adjunto del Área Corporativa de Personas y Organización
“La inteligencia artificial es una palanca de innovación y productividad que permite a las personas desarrollar su talento y aportar más valor. El reto consiste en impulsar esta transformación de forma responsable y con las personas en el centro”.
Repsol: Carmen Muñoz Pérez, directora general de Personas y Organización
«La verdadera transformación llega cuando la inteligencia artificial deja de ser una herramienta individual y pasa a integrarse en los procesos, la colaboración y la toma de decisiones de toda la organización”.
Tabacalera: María Martín Hernández, global Mobility & Compensation director
“El verdadero reto de la inteligencia artificial es cultural, no tecnológico. Recursos Humanos se enfrenta al desafío de liderar organizaciones capaces de integrar la IA de forma ética, aprendiendo continuamente sin perder la esencia humana”.
Telefónica: Marta Machicot, directora global de Personas (Chief People Officer)
“La IA nos exige repensar los modelos operativos, acelerar la evolución de capacidades y acompañar a las personas en un entorno de cambio cada vez más complejo, y nos abre una oportunidad única para multiplicar el impacto del talento”.
Universidad Europea: Guillermo Tena, director de Recursos Humanos
“La inteligencia artificial transforma nuestra forma de trabajar y el impacto que generamos en estudiantes y sociedad, poniendo siempre la tecnología al servicio del talento humano y del conocimiento”.
Vodafone: Remedios Orrantia, directora de Recursos Humanos
“Entendemos la IA como una herramienta para potenciar el talento humano. Se trata de ayudar a las personas a desarrollar nuevas capacidades, aumentar su impacto y adaptarse a modelos de trabajo más innovadores y colaborativos”.
Fuente: EY
