El informe destaca que muchas empresas aún presentan serias deficiencias en gobernanza, preparación ante incidentes, gestión de riesgos con proveedores y adaptación a nuevas amenazas como la IA, todo ello agravado por la escasez crítica de talento especializado.
Deloitte ha presentado una nueva edición de su informe ‘El Estado de la Ciberseguridad’, en el que se recogen las principales conclusiones de un sondeo efectuado a más de 100 responsables de seguridad de la información (CISOs, por sus siglas en inglés) de empresas españolas o cuyo centro de operaciones de ciberseguridad está en España
La sexta edición del estudio muestra una tendencia creciente: la integración de la ciberseguridad en la estrategia empresarial, donde la implicación de la Alta Dirección y la formalización de estructuras de gobernanza son aspectos fundamentales para transformar la función de seguridad de un rol reactivo a uno estratégico.
Asimismo, el informe destaca que, a pesar del notable incremento en los presupuestos destinados a la ciberseguridad y a la adopción de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, persisten carencias significativas en la comprensión y medición del impacto de estas inversiones. La creciente presión de normativas internacionales y la escasez de talento especializado subrayan la importancia de desarrollar estrategias resilientes y adaptativas para afrontar futuras amenazas en un entorno cada vez más complejo.
Para Xavier Gracia, socio responsable de Ciberseguridad de Deloitte, “en un contexto donde la regulación implica a la Alta Dirección en materia de seguridad, el verdadero avance radica en establecer estructuras donde negocio y ciberseguridad trabajen juntos, de manera continua, tal como sucede en las empresas maduras, en las que esta colaboración se percibe como esencial. A pesar de ello, solo el 53% de los CISO reporta al C-Suite, lo que limita el acceso a la Alta Dirección y dificulta la integración de la ciberseguridad en la estrategia organizativa”.
El talento, más crítico que nunca
El mercado laboral especializado en ciberseguridad atraviesa un momento especialmente tenso, impulsado por las demandas regulatorias y por el incremento sostenido de los ciberataques.
Para Carmen Sánchez Tenorio, socia responsable de Technology & Transformation de Deloitte, “la tecnología es el gran catalizador de la transformación empresarial, en la que también es importante que la seguridad sea el habilitador que permite innovar con confianza y con impacto real. En este reto, la escasez crítica de talento cualificado constituye un obstáculo considerable. Esta situación se agrava debido a la competencia internacional. Por ello, es aconsejable que las organizaciones inviertan decididamente en formación interna y desarrollo de talento desde la base”.
El reto derivado de la escasez de talento se ha agudizado con un llamativo incremento del 188% en el último año: mientras que en 2024 solo el 17% de las empresas mencionaba este desafío, en 2025 la cifra ha ascendido al 49%.
Fuente: Deloitte
