
Por Alberto Loureiro, director Asociado de Altia.
La crisis sanitaria y económica derivada de la COVID-19 ha puesto en jaque a la industria turística mundial. Si nos centramos en España, donde el peso del sector suponía el 12,4% del PIB en 2019, es fácil entender el descalabro que ha supuesto para un sector que da empleo a más de dos millones de personas.
Con la vacunación masiva avanzamos ya hacia otro escenario de progresivo levantamiento de las restricciones, de implantación del certificado verde digital y de otras medidas tendentes a reactivar la actividad económica, en general, y la turística, en particular.
En este contexto, tanto las AAPP como las empresas del sector turístico deben estar preparadas para recuperar las ratios de actividad pre-pandémica, y regresar a los datos de 2019, un año en el que nuestro país recibió a más de 83 millones de turistas. En este viaje de vuelta a la normalidad que todos deseamos, la tecnología ha de jugar un papel esencial, especialmente en aquellas regiones que más dependen de la demanda extranjera que, obviamente, se han visto más gravemente afectadas por las restricciones de movilidad.
La tecnología como impulsor de la recuperación del sector
Invertir en tecnología es la llave para alcanzar una serie de objetivos que toda empresa turística ambiciona. Por ejemplo, captar el mayor número posible de nuevos turistas, diversificando los mercados emisores; incrementar la estancia media y el gasto en destino; mejorar la tasa de repetición; generar experiencias de viajes memorables y tener presencia en todas las etapas del viaje, es decir: Antes, en la fase de la motivación y decisión; Durante la estancia, y Después, con el recuerdo y la recomendación.
Es el momento de subir al tren de la tecnología como un vehículo imprescindible para la recuperación. Estamos convencidos que tanto las AAPP como las compañías que representan a un sector tan relevante y heterogéneo, que integra a grandes y pequeñas empresas hoteleras, de transporte, restauración, ocio, y cultura, no pueden quedar al margen de un proceso de digitalización que les van a permitir mejorar la experiencia del cliente con propuestas como:
- Soluciones biométricas tales como el reconocimiento facial o de huellas, o la firma biométrica en procesos como el Check in/Check out, o en cualquier operación que implique el reconocimiento o la firma del cliente.
- Soluciones Contact less, que permiten reducir el contacto físico de los usuarios con su entorno debido a la crisis sanitaria. Las pulseras inteligentes NFC y las APPs facilitan una interacción con el medio segura en los destinos turísticos. Estas tecnologías permiten optimizar procesos como la identificación del cliente, control de presencia en el hotel, apertura automática de puertas, gestionar el permiso de acceso a las instalaciones a personas invitadas mediante códigos QR, consultar facturas o reservar nuevos servicios.
- Presencia en todo tipo de dispositivos móviles. Es casi una obligación de cara a cubrir los requerimientos de un cliente cada vez más exigente que exige APPs a través de las cuales pueda llegar a su destino de una forma rápida y sencilla (tanto posicionamiento indoor o en resorts, como a nivel de un destino turístico en particular), obtener información de valor mediante soluciones de realidad aumentada o realidad virtual; reservar una mesa en un restaurante o espectáculo de ocio; solicitar un servicio turístico sobre la marcha o, en definitiva, optimizar la gestión del tiempo de ocio. Además, esta presencia debe realizarse con tiempos de desarrollo y puesta en producción muy ajustados, y con niveles de calidad cada vez más exigentes. Esto ha motivado que las nuevas plataformas de desarrollo low codese presenten como el futuro de los nuevos desarrollos tanto en éste, como en otros sectores de actividad.
Fuente: https://www.computing.es/
