
Hands of robot and human touching on global virtual network connection future interface. Artificial intelligence technology concept.
Pese al aumento de la automatización de tareas, el Foro Económico Mundial estima que el mercado laboral crecerá a lo largo de esta década de manera muy significativa, aunque hay desafíos que abordar como la formación en habilidades técnicas.
Los avances tecnológicos, en concreto de la inteligencia artificial (IA) y su vertiente generativa, y otros indicadores como los cambios demográficos o las tensiones geoeconómicas generarán 170 millones de nuevos puestos de trabajo en el mundo de aquí a 2030, y el desplazamiento de otros 92 millones, según un informe del Foro Económico Mundial (WEF, de sus siglas inglesas). Esto se traduce, según el mismo, en el aumento neto de 78 millones de empleos.
Los sectores que más incremento experimentarán son el sanitario y el educativo. Y otras profesiones que tampoco son específicas de la industria TIC y como las relacionadas con la agricultura, el reparto o la construcción también experimentarán un fuerte auge. En cualquier caso, su repunte sí que está relacionado con la evolución digital en parcelas como la ya mencionada IA, la robótica y los sistemas energéticos (especialmente en energías renovables e ingeniería ambiental).
Por el contrario, ocupaciones como cajeros y asistentes administrativos son los que más rápido están decayendo desde hace años, aunque ahora se les suman puestos como diseñadores gráficos, ya que la IA generativa está transformando rápidamente el mercado laboral.
Retos del nuevo ecosistema laboral
Para esta transformación corporativa, y también social, el estudio indica que la brecha de habilidades es el obstáculo más significativo, según el 63% de los empleadores. Y el 59% necesitará volver a capacitarse o mejorar sus prestaciones para la fecha indicada; el 11% es poco probable que reciba formación, lo que puede significar que más de 120 millones de persones estén en riesgo de despido a medio plazo.
De este modo, la demanda en IA, big data y redes y ciberseguridad tendrán el crecimiento más rápido. A estas se les seguirán uniendo las denominadas ‘habilidades blandas’ como el pensamiento analítico, resiliencia, liderazgo y colaboración.
Inteligencia artificial, un caso paradigmático
El documento del WEF pone de manifiesto que la IA está reconfigurando los modelos de negocio, y la mitad de los empleadores a nivel mundial planean reorientar sus organizaciones para aprovechar las nuevas oportunidades de esta tecnología. Se espera que la respuesta más común de la fuerza laboral a estos cambios sea la mejora de las habilidades de los trabajadores, y el 77% de los empleadores así planean hacerlo. Sin embargo, el 41% planea reducir su plantilla a medida que la automatización de tareas avance; y casi la mitad espera trasladar al personal de roles expuestos a la disrupción de la IA a otras partes de su negocio, lo que es, según ellos, una oportunidad para aliviar la escasez de habilidades y al mismo tiempo reducir el costo humano de la transformación tecnológica.
Por último, el estudio cita otros factores claves en este cambio laboral, como el aumento del coste de vida en términos de inflación o los cambios demográficos y las tensiones geopolíticas. Este último ámbito ya supone una de las principales preocupaciones para el 34% de las empresas. Por ello, el WEF urge a realizar cambios radicales, como la reducción de esta brecha de competencias, la inversión en iniciativas de reciclaje o la creación de vías accesibles para acceder a trabajos y habilidades de rápido crecimiento y cuya demanda está en constante aumento.
