La firma de análisis calcula que la inversión realizada a escala global en inteligencia artificial llegue este año a los 2,7 billones de dólares.
El gasto mundial en IA aumentará un 49,5% en 2026, hasta alcanzar los 2,7 billones de dólares, y crecerá otro 36,2% en 2027 a medida que siga expandiéndose el uso de la IA, según prevé Gartner en la última actualización trimestral de sus previsiones de gasto en TI.
Sin embargo, no se ha producido ninguna desviación de fondos de otras áreas de las TI para destinar a la IA, según señala John-David Lovelock, analista y vicepresidente de Gartner. Los directores de sistemas de información (CIO) ya recibieron fondos nuevos netos para la IA en 2024 y una pequeña cantidad en 2025, asevera, “por lo que no hubo desviación, y ahora una mayor parte de su gasto tiene que ver con el cambio de imagen más que con la desviación”. Para 2030, “cada dólar será, de una forma u otra, un dólar destinado a la IA”, según sus palabras.
En lugar de comprar simplemente un ordenador portátil, las empresas ahora compran uno que incorpore chips de IA, mientras que el software empresarial ya cuenta con IA integrada. Y en lugar de llevar a cabo un proyecto sobre estrategia empresarial, ahora se centran en cómo la IA podría cambiar dicha estrategia. “En cierto modo, es una especie de cambio de imagen”, indica. “El gasto neto nuevo se destina cada vez más a la IA, y el gasto existente se está reorientando hacia la IA”.
Lo mismo ocurre con los hiperescalares: “No han desviado ni un céntimo de su nube. Así que AWS, Google, Microsoft y Meta siguen ampliando su infraestructura en la nube al mismo ritmo que en 2022”. La expansión de la IA “es el mayor proyecto de infraestructura que la humanidad haya emprendido jamás”, agrega.
Gartner actualiza sus previsiones de gasto trimestralmente. En su último informe, pronosticó que el gasto en infraestructura de IA crecerá un 51,2% este año, y el de software de IA, un 60,2%. Se prevé que el gasto en agentes y asistentes de IA —que se desglosa por separado del resto de software— aumente un 77,3% y que el gasto en seguridad de IA casi se duplique.
A medida que las plataformas de desarrollo de IA demuestran su eficacia, Gartner prevé que el gasto en ellas se acelere: ha elevado su previsión de crecimiento para 2026 del 28% —según su informe de mayo— al 39%, atribuyendo este cambio al desarrollo de aplicaciones de IA personalizadas por parte de empresas y proveedores de software y servicios.
Los proveedores de modelos de IA ven una “oportunidad pequeña pero creciente” para los modelos de lenguaje específicos de cada ámbito, alineados con los casos de uso empresariales, lo que eleva la tasa de crecimiento prevista para 2026 de los modelos de IA generativa al 117%.
Sorpresa en el sector de los semiconductores
Pero lo que ha sorprendido a Lovelock es el gasto en semiconductores. “Durante los últimos 30 años, el mercado de los semiconductores ha sido un mercado agradable y fácil de abordar. El gasto total ha sido muy gradual. Ha seguido una curva evolutiva a largo plazo muy satisfactoria. Ya en 2015, dijimos que rondaría el billón de dólares para 2030, y recibimos muchas críticas al respecto en aquel momento, en las que se nos acusaba de no entender la ley de Moore, la fabricación y todo lo demás. Pues bien, resulta que tanto yo como quienes nos criticaban estábamos equivocados, porque, con la IA, los chips van a alcanzar los 2 billones de dólares para 2030”.
La culpable es la memoria. “Estábamos preparados para el auge de los chips que constituían el corazón y el alma de los servidores. Sin embargo, a medida que los servidores de IA se volvían más funcionales, requerían más memoria y, por supuesto, más almacenamiento, que también es memoria”, señala.
La gente suele confundir el motivo del aumento sustancial de los precios de la memoria, dice: “Se escribe muy a menudo que hay escasez de memoria, lo cual no sitúa la culpa ni la explicación en el lugar correcto. Existe una enorme sobredemanda de memoria, lo que ha disparado los precios de estos chips de forma increíble y ha hecho que el gasto en semiconductores se dispare, duplicando ahora el gasto previsto para 2030 con respecto a lo que pensábamos antes de la IA”.
Su mensaje a los CIO es claro: “Los próximos dos o tres años traerán consigo al menos tres transiciones importantes. Si crees que sabes lo que va a pasar con la IA basándote en lo que está ocurriendo ahora mismo, te equivocas. La tecnología está cambiando demasiado rápido como para que nadie pueda tener garantías o certezas sobre lo que se puede hacer y a qué precio. Esto va a ser una constante en vuestra agenda, y el equilibrio entre riesgo y recompensa tiene que ser vuestra prioridad número uno”.
Fuente: Computerworld

