- Los bancos buscan reforzar sus conocimientos en inteligencia artificial mediante contrataciones externas (40%), ya que la mejora de las competencias les resulta complicada
- Actualmente, solo el 29 % de los presupuestos TI se destina a tecnologías emergentes
- Los ejecutivos de los bancos de inversión corporativos apuestan por los productos tokenizados (51 %) para mejorar el rendimiento
Madrid, 16 de marzo de 2026 – Los bancos corporativos y de inversión (CIB) se enfrentan a una intensa competencia por parte de las instituciones financieras no bancarias, a medida que aumentan las expectativas de los clientes y las iniciativas tecnológicas no logran aportar los beneficios previstos, según el primer Informe mundial sobre banca corporativa y de inversión 2026 del Instituto de Inverstigación de Capgemini . El estudio revela que el 85 % de los clientes corporativos tiene previsto recurrir a una institución financiera no bancaria en los próximos 12 meses, en busca de servicios más rápidos, transparentes y ágiles.
Los clientes de los bancos corporativos y de inversión (CIB) afirman que esperan una respuesta en tiempo real (58 %), una interacción personalizada (49 %) y soluciones innovadoras (40 %), pero menos de uno de cada cuatro (23 %) considera que los CIB satisfacen actualmente esas necesidades. En cambio, muchos señalan que los bancos corporativos y de inversión ofrecen una integración limitada con los sistemas ERP y de tesorería, lo que obliga a recurrir a soluciones manuales (92 %), muestran una falta de personalización y flexibilidad (89 %) y carecen de capacidades avanzadas de análisis y previsión (68 %).
Además de estos retos, los directivos de los CIBs señalan que los programas de innovación actuales no están dando los resultados esperados. Una amplia mayoría (el 82 %) afirma que estas iniciativas no están generando un aumento de los ingresos gracias a nuevos productos, mientras que el 51 % de los encuestados afirma que no han supuesto el ahorro de costes previsto.
A medida que aumentan las expectativas de los clientes, los bancos se dan cuenta de que su capacidad para responder es limitada. Los directivos afirman que, en la actualidad, solo el 29 % de sus presupuestos de TI se destina a tecnologías emergentes, mientras que el 43 % se destina al funcionamiento y mantenimiento de los sistemas heredados. Además, el 61 % de los directivos de banca comercial afirma verse limitado por los elevados costes de cumplimiento normativo.
Estos resultados se dan a conocer al tiempo que un análisis de Capgemini revela que el crecimiento de los ingresos de los bancos corporativos y de inversión (CIB) se está desacelerando, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) prevista del 5,4 % para los próximos cinco años, lo que supone un descenso con respecto al 6,5 % registrado entre 2022 y 2024.
A pesar de las dificultades estructurales, los bancos siguen ampliando su cartera de productos y servicios para mantener su competitividad. Los directivos de banca corporativa y de inversión (CIB) están dando prioridad a las capacidades de tesorería en tiempo real para los flujos de pagos transfronterizos (77%) y a los productos de mercado basados en inteligencia artificial (IA) de última generación para la ejecución algorítmica de operaciones, como la cobertura basada en IA y los análisis de investigación (65 %). Más de la mitad está explorando productos tokenizados (51 %) para generar nuevas fuentes de ingresos a través de la custodia digital, la emisión de tokens y los servicios premium.
“Las entidades no bancarias están reduciendo la brecha competitiva con los bancos corporativos y de inversión consolidados. Las exigencias de los clientes han cambiado radicalmente y, aunque los CIBs han realizado importantes inversiones en inteligencia artificial, muchos tienen dificultades para superar la fase piloto. Una de las razones principales es la gobernanza; sólo el 26 % de los bancos cuenta con una supervisión centralizada de la IA, lo que hace que los equipos se muestren reticentes a automatizar procesos empresariales cruciales”, afirmó Catherine Chedru-Refeuil, directora global de Banca Corporativa y de Inversión de Capgemini. “Para tener éxito, los CIBs deben adoptar un enfoque disciplinado: crear plataformas de nivel empresarial y cultivar un ecosistema de socios de confianza. Los primeros en adoptar estas medidas obtendrán beneficios tangibles en forma de un mayor engagement de los clientes, mayores ingresos por comisiones y una reducción significativa de los costes”, señaló.
Fomentar la innovación de los CIBs a través de la tecnología y la cultura empresarial
Según el informe, las entidades de banca corporativa y de inversión (CIB) deberán actuar en múltiples frentes simultáneamente para adaptarse a las presiones competitivas. Los bancos deben analizar de forma crítica sus modelos operativos para ofrecer una experiencia del cliente más fluida, reconstruir sus bases tecnológicas y de datos para mejorar la rapidez e integrar la gobernanza de la IA en todas las decisiones importantes. Igualmente importante es la confianza de los clientes que los CIB se han ganado a lo largo de décadas de responsabilidad regulatoria, pero que sigue siendo un reto apremiante en lo que respecta a la innovación impulsada por la IA. Muchos clientes (89 %) cuestionan la fiabilidad de los resultados generados por la IA en los servicios bancarios, lo que subraya por qué la transparencia es clave para ganarse su confianza.
La implementación de estos cambios requerirá algo más que tecnología. El informe pone de manifiesto que las cuestiones culturales pueden suponer un obstáculo importante para la adopción de la IA: el 39 % de los encuestados afirmó que una cultura conservadora frena la experimentación con nuevas tecnologías. Además, los bancos tienen dificultades para mejorar las competencias de su plantilla, el 40 % de los encuestados señaló que estaba buscando contratar talento externo para potenciar sus capacidades en materia de IA, mientras que solo el 23 % está invirtiendo en la recualificación interna.
El Informe mundial sobre banca corporativa y de inversión 2026 se basa en las opiniones de 750 altos ejecutivos de bancos corporativos y de inversión, grandes empresas e instituciones financieras no bancarias con ingresos anuales de 1000 millones de dólares o más.
Informe completo: El gran punto de inflexión: por qué los CIBs deben dar un giro ahora para adaptarse al nuevo paradigma
Fuente: Capgemini
