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Las empresas se apresuran a implantar la inteligencia artificial, pero muchas se enfrentan a un nuevo reto: desarrollar una estrategia clara de formación en inteligencia artificial para sus empleados.
A raíz de la rápida adopción de la IA, las organizaciones se enfrentan ahora a una brecha de competencias cada vez mayor, ya que la tecnología se ha integrado más rápido de lo que los empleados pueden desarrollar nuevas competencias. El estudio ‘CompTIA Workforce and Learning Trends 2026‘ desvela que, en general, las empresas señalan como algunos de los mayores retos de la adopción de la IA la falta de competencias para utilizarla (24%), en el ámbito específico (24%) y de integración (21%).
La falta de competencias sigue siendo uno de los mayores problemas para la transformación empresarial, y el 63% de los empleadores la señala como un obstáculo importante, según la encuesta ‘El futuro del empleo 2025′ del Foro Económico Mundial. El 85% de los empleadores encuestados afirmaron que tienen previsto mejorar las competencias de su plantilla, el 70% señalaron que planean contratar nuevo personal y el 50% indicaron que tiene previsto reubicar al personal de puestos en declive a otros en crecimiento.
Establecer una estrategia de formación y mejora de las competencias puede ayudar a las empresas a desarrollar programas de formación de calidad basados en las competencias que contribuyan a subsanar las carencias en este ámbito. Sin embargo, las organizaciones también deberán velar por ofrecer a los empleados una hoja de ruta profesional que incluya formación en el puesto de trabajo y que tenga debidamente en cuenta el impacto de la IA en su desarrollo profesional general.
Factores organizativos que impulsan las necesidades de formación
Aunque la IA afectará a la mayoría de los puestos de trabajo, algunos están impulsando la demanda de formación en IA más que otros. Los puestos relacionados con la ciberseguridad (38%), las operaciones (38%), la gestión de datos (38%), el soporte técnico (37%), infraestructura de TI (37%), atención al cliente (34%), desarrollo de software (31%) y gestión de proyectos (26%) fueron los puestos mejor clasificados que impulsaron las necesidades de formación. A estos puestos tecnológicos les siguieron de cerca los no tecnológicos en ventas (25%), marketing (25%), finanzas (23%) y asuntos jurídicos (13%), según datos de CompTIA.
Las prioridades de formación también varían según el tamaño de la empresa. Las pymes dan prioridad en primer lugar a la formación en IA, seguida de la seguridad en IA y, a continuación, el soporte en IA. En las grandes empresas, la prioridad pasa a ser primero la seguridad en IA, luego la formación en IA y, por último, la gestión de la IA. Y en las organizaciones muy grandes, las prioridades comienzan con la seguridad en IA, seguida de la integración de la IA y, a continuación, la formación en IA.
Las necesidades en materia de ciberseguridad también han avanzado al mismo ritmo que las demandas de IA, ya que la implementación de la IA ha acelerado tanto las capacidades de las operaciones de seguridad como la magnitud de los vectores de amenaza, según CompTIA. Las competencias en ciberseguridad, así como la concienciación general sobre la ciberseguridad en la organización, cobrarán cada vez más importancia a medida que las empresas avancen en la adopción de la IA.
Según los datos del Foro Económico Mundial (FEM), las competencias más demandadas incluyen el pensamiento analítico (68%); la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad (67%); el liderazgo y la influencia social (61%); el pensamiento creativo (57%); y la motivación y la conciencia de uno mismo (52%).
Estas competencias reflejan el cambio hacia la implementación de la IA, lo que aumenta la demanda de competencias sociales frente a las técnicas. Las organizaciones necesitan profesionales capaces de supervisar los resultados de la IA y de analizar de forma lógica y analítica si dichos resultados son correctos o si se está aprovechando todo su potencial. Estas competencias también deberán tenerse en cuenta en los programas de formación; los departamentos de formación y desarrollo tendrán que ir más allá de la formación en competencias técnicas para incluir módulos sobre competencias sociales y otras habilidades relacionadas con la IA.
Cuestionar las percepciones obsoletas sobre la formación
En el 48% de los casos, la formación es una de las principales áreas en las que las empresas afirman que tienen previsto invertir, a medida que estas centran su atención en la integración dentro de la pila tecnológica y el flujo de trabajo. Según CompTIA, la formación ha pasado de centrarse en conceptos básicos a explorar necesidades más profundas en torno al dominio de la IA, así como otras disciplinas emergentes.
Como resultado, el 57% de los encuestados afirmó que su empresa está invirtiendo en un nuevo programa de formación que abarca todo tipo de competencias, mientras que el 50% señaló que está poniendo en marcha programas de formación totalmente nuevos centrados específicamente en las competencias relacionadas con la IA. Además, el 48% tiene previsto actualizar los programas de formación existentes con nuevos módulos de IA, mientras que solo el 11% afirmó que no está tomando ninguna medida al respecto por el momento.
La encuesta también reveló que las organizaciones deben liderar el desarrollo de competencias en IA, ya que solo el 43% de los encuestados consideraba que su plantilla se mostraba entusiasmada con la adopción de la IA, citando la escasa confianza en el desarrollo de competencias (39%) y la falta de claridad sobre por dónde empezar (35%) como dos factores determinantes.
Uno de los obstáculos a los que se enfrentan muchas empresas gira en torno a la percepción de la formación en el puesto de trabajo, lo que podría requerir un cambio en la cultura empresarial. Un informe de TalentLMS sobre el aprendizaje y el desarrollo en 2025 reveló que casi la mitad de los empleados y los responsables de RR. HH. coinciden en que, en sus empresas, el tiempo dedicado a la formación se considera tiempo restado al trabajo real. Esto presenta el aprendizaje como una interrupción en lugar de como una ventaja.
Sin embargo, la encuesta también reveló que el 64% de las empresas tiene previsto mejorar las competencias y reciclar a los empleados actuales, por lo que es importante que las organizaciones evalúen las actitudes internas hacia la formación, especialmente teniendo en cuenta que el 86% de los empleados afirmó que, de hecho, aprende nuevas competencias de forma práctica a través de la formación en el puesto de trabajo. Para muchos empleados, integrar la formación en su flujo de trabajo diario también puede ayudar a mejorar los resultados y hacer que sea más probable que los empleados acepten los programas de mejora de competencias.
Compromiso total con la causa
Las empresas deben formarse una idea realista de cómo perciben los empleados las oportunidades de formación disponibles en la organización. La encuesta de TalentLMS reveló que el 83% de los responsables de RR. HH. afirma creer que su empresa apoya activamente a los empleados en el aprendizaje del uso de la IA, pero solo el 64% de los empleados opinaba lo mismo. La implementación de programas de formación eficaces en materia de IA requerirá una sólida comunicación y colaboración entre RR. HH., los responsables de TI y los equipos de formación y desarrollo para garantizar que se satisfagan las necesidades de formación de los empleados.
La adopción de la IA se ha consolidado a un ritmo vertiginoso, y los programas de formación deben reflejarlo de forma paralela. Muchos empleados afirman sentirse rezagados en cuanto a las competencias en IA, sin saber por dónde empezar ni cómo adquirir las habilidades necesarias para el futuro de sus puestos de trabajo. Establecer una estrategia sólida en materia de IA que tenga en cuenta la formación puede ayudar a las organizaciones a sacar el máximo partido a sus inversiones en IA y a garantizar que se cubran las carencias de competencias a medida que la tecnología evoluciona.
Fuente: CIO
