Aunque la Inteligencia Artificial se consolida como palanca clave para reforzar la resiliencia de la cadena de valor, la mayoría de las organizaciones todavía no ha logrado trasladar su ambición estratégica a una adopción efectiva en la gestión de riesgos asociados a proveedores y socios externos.
Según el informe Assessing AI’s Impact on Third-Party Risk Management, elaborado por Deloitte, el 93% de las compañías se encuentra aún en fases iniciales de implantación de soluciones de IA aplicadas a la gestión de riesgos de terceros. Este dato pone de relieve una brecha significativa entre la creciente concienciación sobre el valor de la IA y su integración real en los procesos críticos de control, supervisión y toma de decisiones. En un entorno marcado por cadenas de suministro cada vez más complejas, mayores exigencias regulatorias y una exposición financiera creciente, la gestión eficaz de los riesgos asociados a terceros se ha convertido en una prioridad estratégica.
“Las organizaciones están acelerando las inversiones en IA con un objetivo claro: ganar eficiencia, gestionar con mayor rigor a sus terceros y reforzar la toma de decisiones en un contexto de creciente exposición financiera”, señala Óscar Martín Moraleda, socio de Ciberseguridad y responsable de los servicios de Extended Enterprise de Deloitte. No obstante, añade, “el verdadero reto está en escalar estas capacidades y alinearlas con modelos de gobierno, datos y talento que permitan capturar todo su potencial”.
El informe analiza cómo las empresas están comenzando a utilizar la IA para anticipar riesgos, automatizar evaluaciones, mejorar la monitorización continua de proveedores y fortalecer la resiliencia de su cadena de valor. Al mismo tiempo, identifica los principales obstáculos que siguen frenando su despliegue, entre ellos la calidad de los datos, la integración con sistemas legacy, las preocupaciones en torno a la gobernanza y la necesidad de perfiles especializados.
Deloitte concluye que aquellas organizaciones que logren avanzar desde pilotos aislados hacia una adopción estructural de la IA en la gestión de riesgos con terceros estarán mejor posicionadas para afrontar un entorno de negocio cada vez más volátil y exigente.
Las conclusiones clave y las tendencias que marcarán el futuro de la gestión de riesgos en terceros pueden consultarse en el informe completo: https://delo.tt/6049CU4Xh
Fuente: Deloitte
